Esto no debería llamarse ni contradicción, pero hace ya algún tiempo me encontré con una imagen, que acompaña a esta entrada, donde tachan de contradictorio tres textos de la Biblia, los textos son los siguientes:

Lucas 14.26
Si alguno viene a mí, y no aborrece a su padre, y madre, y mujer, e hijos, y hermanos, y hermanas, y aun también su propia vida, no puede ser mi discípulo.

1 Juan 3.15
Todo aquel que aborrece a su hermano es homicida; y sabéis que ningún homicida tiene vida eterna permanente en él.

Apocalipsis 21.8
Pero los cobardes e incrédulos, los abominables y homicidas, los fornicarios y hechiceros, los idólatras y todos los mentirosos tendrán su parte en el lago que arde con fuego y azufre, que es la muerte segunda.

Triste pero cierto

Ese es el título que mejor merecería esta contradicción, pero es verdad, es triste, pero todavía hay personas que creen que esto es contradictorio cuando no han leído ni entendido nada de las escrituras. Pero aquí vamos a desvelar por qué estos tres versículos no se contradicen en NADA y por qué, sacar cosas de contexto se está convirtiendo en un deporte.

Lucas 14.26

Empecemos con Lucas, ¿Qué está pasando en este texto? ¿Cuál es el mensaje? El resumen de este segmento de Lucas está en Lucas 14.33 donde Jesús dice: Así, pues, cualquiera de vosotros que no renuncia a todo lo que posee, no puede ser mi discípulo. Este es el resumen o conclusión del texto, y qué hace Jesús antes de decir la conclusión. Da tres ejemplos muy fuertes que explican la trascendencia de lo que está tratando de explicar.
  1. Aborrecer a su familia
  2. Aborrecer su vida
  3. Tomar su cruz
Estas tres cosas son las que tiene que hacer un discípulo para afrontar el gran reto de seguir a Jesús. Bien, veamos, ¿A qué se refiere Jesús con aborrecer? ¿Está hablando de odiar a las personas, de aborrecer en el sentido de repudiar? No, y si. Me explico, el sentido del verbo griego miseó (μισέω) utilizada en este texto significa exactamente lo que significa en nuestro idioma, pero el contexto de la situación ofrece un sentido más completo, que encaja con la situación que estaba llevándose acabo en esos momentos. ¿Qué estaba pasando? ¿Por qué Jesús tiene que decirle a la multitud estas palabras? Porque Jesús, sabía y conocía las inquietudes de las personas y sabía perfectamente que la principal razón por la que miles le seguían era porque ¡hacía milagros! Y Jesús veía a multitudes y multitudes y sanaba enfermos y alimentaba a miles de personas con milagros impresionantes pero muchos de los que le alababan por darles alimento luego le rechazarían. Y Jesús, en el capítulo 14 le da la vuelta a la tortilla a muchos temas importantes y literalmente revoluciona las prioridades de los que escuchaban:
  • 1-6 La prioridad no es el día de reposo, la prioridad es el prójimo.
  • 7-14 La prioridad no es sentarte en el mejor lugar sino en el último, la prioridad no es invitar a ricos, sino a pobres. Resumen: 11 Porque cualquiera que se enaltece, será humillado; y el que se humilla, será enaltecido.
  • 15-24 La prioridad no son tus asuntos personales, la prioridad es Dios.
Entonces ante este enorme cambio de perspectiva Jesús se vuelve a la multitud y les dice: si no aborreces a tu familia, a ti mismo y tomas tu cruz no puedes ser mi discípulo, porque tu prioridad NO ERES TÚ. Jesús dejó bastante claro que las cosas habían cambiado, que su Reino cambiaba las perspectivas de todo, que lo que parecía importante antes, ahora no lo es, hasta el punto de que sus discípulos le pondrían a Él por encima del día de reposo, por encima de sus riquezas y estatus, por encima de sus asuntos personales, por encima de su familia y sus amigos, por encima de su vida misma. En este versículo Dios no nos manda a odiar a nuestras familias, nos manda a poner nuestra vida en orden y en ese orden, Dios es lo primero, Siempre.

1 Juan 3.15 y Apocalipsis 21.8

¿Y qué sentido tiene seguir sabiendo lo anterior? Ya la contradicción queda desmoronada por completo y es absurdo darle más pábulo a esta idea, pero veamos algo más curioso.

Porque los genios que descubrieron esta supuesta contradicción, en absoluto leyeron el contexto de las cosas que leyeron: 1 Juan 3 es una reflexión acerca del amor de Dios, de cómo este se refleja en nosotros y nos distingue de los actos pecaminosos, en definitiva de cómo nos hace Sus hijos. Por lo tanto, la atmósfera que rodea este pasaje es el amor y cómo se manifiesta, y para ello hay varios versículos clave que lo demuestran como el 10, todo aquel que no hace justicia, y que no ama a su hermano, no es de Dios. O el 14 Nosotros sabemos que hemos pasado de muerte a vida, en que amamos a los hermanos. El que no ama a su hermano, permanece en muerte. O el 16 En esto hemos conocido el amor, en que él puso su vida por nosotros; también nosotros debemos poner nuestras vidas por los hermanos. Por lo tanto, cuando Juan está escribiendo estas líneas está haciendo énfasis en el amor de Dios, y una manera evidente de mostrar el amor de Dios es a través del amor a los hermanos.

NOTA: Otra evidencia de que el que reconoce esto como una contradicción entiende muy poco de la Biblia es asociar el término hermano de Lucas con el de Juan, en un caso se está refiriendo e los hermanos de sangre, a la familia y en el caso de Juan se refiere a los hermanos en la fe. Otra evidencia de que el contexto habla más que simple etimología o significado de las palabras.

Y por otro lado tenemos Apocalipsis 21.8 donde el contexto es el nuevo cielo y la nueva tierra tras el fin del mundo y la victoria absoluta de Jesús sobre el mal. En la foto aparece este texto como un ejemplo entre muchos donde se trata a los homicidas como pecadores, y es cierto. Ciertísimo, el homicidio es pecado y para Dios aborrecer a un hermano (u a otra persona) en el contexto de que tenemos que amar a todo ser humano, estas pecando tanto como un homicida. Eso es parte de lo que Jesús trastocó en la mente, tradición, cultura y corazones de todos los seres humanos cuando vino al mundo y dijo: Oísteis que fue dicho a los antiguos: No matarás; y cualquiera que matare será culpable de juicio. Pero yo os digo que cualquiera que se enoje contra su hermano, será culpable de juicio; y cualquiera que diga: Necio, a su hermano, será culpable ante el concilio; y cualquiera que le diga: Fatuo, quedará expuesto al infierno de fuego. No sólo debemos evitar matar, debemos evitar cualquier cosa que dañe a nuestro prójimo.

En definitiva, y aunque puede que sobrara toda esta explicación NO ES UNA CONTRADICCIÓN y siempre es necesario entender el contexto antes de hacer ninguna afirmación sobre el texto. Una persona que conocí siempre solía decir: Cuando no hacemos caso al contexto, convertimos el texto en un pretexto.