Una nueva contradicción, o posible contradicción. En esta ocasión la web de donde solemos sacar las contradicciones nos lleva a un caso en el que la Biblia parece contradecirse en la norma de no tener relaciones sexuales dentro del matrimonio y sí tenerlas. Vamos a estudiarlo:

Versículos que dicen que no se pueden tener relaciones sexuales fuera del matrimonio:

Éxodo 20.14 y Deuteronomio 5.18

No cometerás adulterio

Hebreos 13.4

Tengan todos en alta estima el matrimonio y la fidelidad conyugal, porque Dios juzgará a los adúlteros y a todos los que cometen inmoralidades sexuales.

Versículos que parece que dicen lo contrario:

Oseas 1.2

La primera vez que el Señor habló por medio de Oseas, le dijo: «Ve y toma por esposa una prostituta, y ten con ella hijos de prostitución, porque el país se ha prostituido por completo. ¡Se ha apartado del Señor

Oseas 3.1

Me habló una vez más el Señor, y me dijo: «Ve y ama a esa mujer adúltera, que es amante de otro. Ámala como ama el Señor a los israelitas, aunque se hayan vuelto a dioses ajenos y se deleiten con las tortas de pasas que les ofrecen»

OPINIÓN PERSONAL: Realmente me resulta un poco triste cuando te encuentras ante verdades tan maravillosas en la Biblia y hay personas que cogen algo tan grande y hermoso y lo minusvaloran tanto que sólo consiguen ver lo que a sus ojos son contradicciones. Me pasó lo mismo en el artículo anterior de contradicciones, pero este, sin duda, es aún más desmoralizante.

Adulterio. Sin duda la Biblia condena el adulterio. Lo hace en muchos lugares y castiga a los que lo cometen. El adulterio en si mismo es cuando una persona casada tiene relaciones sexuales con otra persona. La otra persona puede estar casada o no, no importante, lo importante es que el adulterio es un acto de traición hacia la fidelidad persona con la que te has casado. El adulterio tiene algunos matices en cuanto a la costumbre poligámica de la época, pues un hombre podía estar casado con varias mujeres y sin embargo no estar adulterando. Si un hombre tenía 3 esposas y estaba casado con las tres no había problema, sin embargo, si un hombre, teniendo 3 esposas tenía relaciones con otra mujer si adulteraba.

La gran metáfora. Así pues, siendo el matrimonio el pilar de toda relación humana que Dios estableció en el mundo desde sus inicios, el adulterio era la mayor traición que se podía cometer en cuanto a relaciones personales se refiere. Es por esto que en la Biblia muchas veces iguala la relación que tiene con su pueblo con un matrimonio. No hay más que leer el libro de las revelaciones (Apocalipsis 19) donde la inmensa multitud clama a gran voz, felices porque Dios acabó con el mal: «¡Aleluya! Ya ha comenzado a reinar el Señor, nuestro Dios Todopoderoso. ¡Alegrémonos y regocijémonos y démosle gloria! Ya ha llegado el día de las bodas del Cordero. Su novia se ha preparado, y se le ha concedido vestirse de lino fino, limpio y resplandeciente».” En la Biblia, el pueblo de Dios (ahora, su Iglesia) es la novia y Dios mismo es el novio. La segunda venida culmina con las bodas entre Dios y su iglesia.

Oseas es un libro maravilloso en ese sentido. El primer capítulo y parte del tercero narran una situación muy interesante. Y es que Dios manda a Oseas que se case con una prostituta, y efectivamente Oseas se casa con la prostituta y tiene un hijo (llamado Jezrel) una hija (llamada Indigna de compasión, pues no tendría más compasión de Israel, pero si de Judá) y otro hijo (llamado Pueblo ajeno porque ya Dios no consideraba al pueblo como suyo) Entonces esta mujer le abandona y Dios le dice que la vuelva a tomar como esposa y que la ame como Él ama a su pueblo.

Esta metáfora de Oseas con esta mujer es lo que estaba sucediendo con el pueblo de Israel y con Dios. El pueblo se estaba prostituyendo con otros dioses, estaba traicionando una y otra vez al verdadero Dios. Y Dios está realmente molesto con esta situación. El hecho de que Dios ponga esta prueba a Oseas no significa, de ninguna manera que Dios está de acuerdo con el adulterio ¿Cómo va a estar de acuerdo con el adulterio si, de hecho el versículo 2 del capítulo 1 y el 1 del capítulo 3 dicen: “…el país se ha prostituido por completo. ¡Se ha apartado del Señor!”  y “…aunque se hayan vuelto a dioses ajenos y se “deleiten con las tortas de pasas que les ofrecen”? Decir que en estos versículos Dios apoya el adulterio es señal de tener muy poca comprensión del contexto y del lenguaje Bíblico en general.

El mismo libro en el capítulo 2 se encuentra el que es (para mi) uno de los relatos más increiblemente maravillosos de la Biblia, en los que directamente podemos ver el corazón de Dios. Podemos ver como en un soliloquio maravilloso Dios revela que está realmente triste y enfadado con su pueblo, porque le ha despreciado, le ha engañado y se ha ido con otros dioses. Pero también, finalmente podemos ver como su perfecta justicia da paso a su incalculable misericordia y su infinito amor y termina dándole a ese pueblo que le ha traicionado absolutamente todo lo que le puede dar:
»¡Échenle en cara a su madre
    que ni ella es mi esposa ni yo su esposo!
¡Que se quite del rostro el maquillaje de prostituta,
    y de entre los pechos los adornos de ramera!
De lo contrario, la desnudaré por completo;
    la dejaré como el día en que nació.
La pondré como un desierto:
    ¡la convertiré en tierra seca y la mataré de sed!
No tendré compasión de sus hijos,
    porque son hijos de prostitución.
Su madre es una prostituta;
    ¡la que los concibió es una sinvergüenza!
Pues dijo: “Quiero ir tras mis amantes,
    que me dan mi pan y mi agua,
    mi lana y mi lino, mi aceite y mis bebidas”.
Por eso le cerraré el paso con espinos;
    la encerraré para que no encuentre el camino.
Con ardor perseguirá a sus amantes,
    y al no encontrarlos dirá:
“Prefiero volver con mi primer esposo,
    porque antes me iba mejor que ahora”.
Ella no ha querido reconocer que soy yo
    quien le da el grano, el vino nuevo y el aceite.
Yo le he multiplicado la plata y el oro,
    ¿y que hizo con ellos? ¡Falsos dioses!
»Por eso, llegado el momento
    le quitaré mi trigo y mi vino nuevo.
La dejaré sin la lana y el lino
    que le di para cubrir su desnudez.
10 Voy a exhibir su desvergüenza
    a la vista de sus amantes,
    y nadie la librará de mi mano.
11 Pondré fin a todo su jolgorio:
    sus peregrinaciones, sus lunas nuevas,
    sus días de reposo, y sus fiestas solemnes.
12 Devastaré sus vides y sus higueras,
    que consideraba la paga de sus amantes.
Las convertiré en maleza,
    y los animales del campo acabarán con ellas.
13 La llamaré a cuentas por los días
    en que quemaba ofrendas a sus falsos dioses,
cuando se adornaba con zarcillos y joyas,
    y, olvidándose de mí, se iba tras sus amantes
            —afirma el Señor—.
14 »Por eso, ahora voy a seducirla:
    me la llevaré al desierto
    y le hablaré con ternura.
15 Allí le devolveré sus viñedos,
    y convertiré el valle de la Desgracia
    en el paso de la Esperanza.
Allí me corresponderá, como en los días de su juventud,
    como en el día en que salió de Egipto.
16 »En aquel día —afirma el Señor—,
    ya no me llamarás: “mi señor”,
    sino que me dirás: “esposo mío”.
17 Te quitaré de los labios el nombre de tus falsos dioses,
    y nunca más volverás a invocarlos.
18 Aquel día haré en tu favor un pacto
    con los animales del campo,
con las aves de los cielos
    y con los reptiles de la tierra.
Eliminaré del país arcos, espadas y guerra,
    para que todos duerman seguros.
19 Yo te haré mi esposa para siempre,
    y te daré como dote el derecho y la justicia,
    el amor y la compasión.
20 Te daré como dote mi fidelidad,
    y entonces conocerás al Señor.
21 »En aquel día yo responderé
    —afirma el Señor—;
yo le responderé al cielo,
    y el cielo le responderá a la tierra;
22 la tierra les responderá al cereal,
    al vino nuevo y al aceite,
    y estos le responderán a Jezrel.
23 Yo la sembraré para mí en la tierra;
    me compadeceré de la “Indigna de compasión”,
a “Pueblo ajeno” lo llamaré: “Pueblo mío”;
    y él me dirá: “Mi Dios”».
Decir que Dios no aprueba el adulterio es poco. Decir que Dios es capaz de perdonar el adulterio también es poco. Decir que Dios, aun cuando el ser humano no para de adulterar contra Él, es capaz de perdonarlo y no sólo eso, sino que le ofrece su amor y la restauración que no merece, empieza a acercarse a la definicion de la extrema bondad de Dios.

Estos versículos no son contradictorios. Estos versículos muestran el amor de Dios hacia las personas de una manera realmente hermosa. Incomprensible para nuestra mente.

PD: Muchos dudan si este relato de Oseas se corresponde con algo que pasó realmente o si se trata de una metáfora. Sinceramente yo no lo sé. Sea una metáfora o no la contradicción es inexistente.

Por lo tanto concluimos que NO ES UNA CONTRADICCIÓN.