Otra contradicción. En este caso vamos a investigar quién fue el padre de Acán ya que algunos versículos dicen que fue Zera, otros que fue Carmí, otros que Zera era el bisabuelo, etc. Vamos a intentar resolver lo que ocurre en este pasaje. Recordemos, como siempre, que esta contradicción la hemos encontrado en esta página web.

Acán era hijo de Carmí
Josué 7:1

Sin embargo, los israelitas desobedecieron al Señor conservando lo que él había decidido que fuera destinado a la destrucción, pues Acán hijo de Carmí, nieto de Zabdí y bisnieto de Zera, guardó para sí parte del botín que Dios había destinado al exterminio. Este hombre de la tribu de Judá provocó la ira del Señor contra los israelitas.

Acán era hijo de Zera (En la traducción que he escogido, NVI, de hecho ya pone que era biznieto)
Josué 7:24

Y Josué y todos los israelitas tomaron a Acán, bisnieto de Zera, y lo llevaron al valle de Acor, junto con la plata, el manto y el oro; también llevaron a sus hijos, sus hijas, el ganado, su carpa y todas sus posesiones. Cuando llegaron al valle de Acor,

Josué 22:20

¿No es verdad que cuando Acán hijo de Zera pecó al hurtar de lo que estaba destinado a la destrucción, la ira de Dios se descargó sobre toda la comunidad de Israel? Recuerden que Acán no fue el único que murió por su pecado.

¿Quién era Acán? Acán tiene una historia bastante conocida. Y es que en un momento de la historia el pueblo de Israel conquista Jericó (Josué 6) y una de las normas más importantes que Dios le había puesto al pueblo era que no robasen nada del botín sino lo expresamente indicado para el tabernáculo. Pero Acán si robó más cosas de las que debían: “un hermoso manto de Babilonia, doscientas monedas de plata y una barra de oro de medio kilo”. Como alguien había traicionado a Dios el pueblo de Israel perdió su siguiente batalla en Hai, por lo tanto buscaron a Acán, lo que había robado y todo lo que tenía, a su familia y a sus hijos y los llevaron al valle de Acor y allí los apedrearon y le prendieron fuego.
Ahora que conocemos a Acán, veamos:
Esta contradicción se debe (otra vez) a una comprensión inadecuada de las palabras del hebreo original. En la página web de las contradicciones dice que en Josué 7:24 pone hijo de Zera. Las traducciones más actuales hacen un mejor uso de la palabra.
La palabra בֵּן (ben) en hebreo tiene múltiples significados y se utilizaba indistintamente para hablar de hijos, nietos o biznietos. Ante esta realidad ya podríamos decir que este caso no es una contradicción. Pero no terminamos sin recalcar por que Zera tenía más importancia que los demás.
Judá y Tamar fueron los padres de Zera. Judá, como ya sabemos era hijo de Jacob (el cuarto hijo), su nombre sería el de la más poderosa de las tribus de Israel, y no sólo eso, sino que de su descendencia nacería el Mesías. Judá tuvo dos hijos, Fares y Zera. Y como muchos otros episodios Bíblicos, se sucedió un evento curioso en el nacimiento de estos dos hermanos y era que Zera, en un principio iba a salir primero de la matriz de su madre sacando un brazo, de hecho, la matrona le ató un hilo rojo al dedo para poder identificar al primogénito, pero de repente el brazo se volvió a meter y salió otro en su lugar; el otro niño (llamado Fares), dentro de la matriz de su madre le arrebató la primogenitura al anterior. (Génesis 38.27-30) Fares, de hecho, fue el que continuó la linea sucesoria hasta llegar a Jesús y Zera no. Seguramente en la época de Josué hubieron más personas que se llamaban Acán, pero sin duda la mejor manera de reconocer al Acán del que habla Josué 7 era nombrar a su ancestro más reconocido: Zera.
También tenemos que tener en cuenta que el autor de Josué hace algo muy lógico; nombra a Zera por primera vez en el versículo 1 del capítulo 7 y es ahí donde se esfuerza en describir cuál es la ascendencia de Acán. Una vez descrita su ascendencia con detalle, cuando lo vuelve a nombrar resume diciendo que es descendiente de Zera, no vuelve a decir toda la descendencia porque no tendría sentido estar repitiéndola ya que no es lo importante en lo que quiere transmitir.
Como curiosidad, algunos estudiosos relacionan el hecho de que Zera mostrara su debilidad en su lucha contra su hermano con la debilidad que mostró Acán cuando robó del tesoro prohibido de Jericó, de ahí que el autor del libro de Josué se empeñe tanto en relacionarlo con Zera.
Concluimos por tanto que NO ES UNA CONTRADICCIÓN.