En el penúltimo artículo de este blog, estuvimos analizando las diferentes maneras de ver lo que se llama el bautismo, y si bien sólo analizamos lo que podría ser el denominado bautismo de agua y el bautismo del Espíritu, a mi por lo menos me han quedado dudas y curiosidades que analizar en cuanto a este tema. Estas líneas las escribo después de haber acabado el artículo y creo que habrá una tercera parte (que no se cuándo escribiré) para seguir profundizando en cuanto al bautismo.

También me gustaría aclarar que este artículo quizás parezca inconexo y desordenado, pero es que realmente son puntos que he ido extrayendo de la Biblia en los que me he encontrado con dudas o que me han parecido interesantes de analizar. No trato de llegar a una conclusión sino simplemente disfrutar de analizar la Palabra escrita.

Un tema básico

Por eso, dejando a un lado las enseñanzas elementales acerca de Cristo, avancemos hacia la madurez. No volvamos a poner los fundamentos, tales como el arrepentimiento de las obras que conducen a la muerte, la fe en Dios, 2 la instrucción sobre bautismos, la imposición de manos, la resurrección de los muertos y el juicio eterno. 3 Así procederemos, si Dios lo permite.Hebreos 6.1-2

Para el autor del libro de Hebreos este tema no solo era fundamental, sino que era ya algo bastante básico. Es decir, una idea, un concepto y unos conocimientos que debían darse por sabidos. Como él autor mismo dice “En realidad, a estas alturas ya deberían ser maestros, y sin embargo necesitan que alguien vuelva a enseñarles las verdades más elementales de la palabra de Dios. Dicho de otro modo, necesitan leche en vez de alimento sólido.

Por tanto, por lo menos para la persona que escribió hebreos, esto debería estar más que claro. Para mi sin embargo, aunque la base doctrinal es clara, existen temas que podríamos denominar curiosos y como no podría ser de otra manera en este blog, vamos a comentarlos:

El caso de Simón el hechicero

Simón era un hechicero que vivía en Samaria en la época en la que se centra la narración del libro de Hechos. Todo el mundo estaba asombrado de las cosas que hacía hasta tal punto que decían: “Este hombre es al que llaman el Gran Poder de Dios“. ¿Qué pasó? Que llegó Felipe y no deslumbró a nadie con sus artes mágicas sino que les anunció el evangelio y muchos creyeron y fueron bautizados. Incluso Simón se bautizó y seguía a Felipe en las cosas que hacía.

Resulta que, por causas que Dios sabe, el Espíritu Santo no vino en el momento en el que recibieron el bautismo, sino que vino con la imposición de manos de Pedro y Juan. Tras ver esto, Simón, el exhechicero, les ofreció dinero para que le dieran ese poder a él también.

La respuesta de pedro dejó en evidencia que el tal Simón realmente no había entendido nada y que el bautismo ceremonial que había recibido poco tenía que ver con el verdadero bautismo que es el comienzo de la transformación en la vida de los creyentes.

Es importante tener en cuenta que un relato histórico de acontecimientos sucedidos en una época determinada de la historia de la iglesia, nunca debe ser tomado como un estándar de doctrina. Es decir, que en este momento el Espíritu Santo haya retrasado su venida con respecto al bautismo no significa que siempre sea así, o que siempre sea necesaria una imposición de manos para que el Espíritu llegue a nosotros.

A pesar de eso, los casos particulares si que nos pueden dar pistas sobre algo que si es totalmente respaldado por la Biblia, y es que el ritualismo no sirve de nada. El acto de sumergirse en el agua no te transforma, no te da el perdón de los pecados. Nos lo da el bautismo que nos sumerge en Jesucristo.

Efesios 4.5

El texto de Efesios es simple, pero trae consigo unas ideas importantes: “un solo Señor, una fe, un solo bautismo”. Pablo está hablando de la unidad en el cuerpo de Cristo en este capítulo. El cuerpo de Cristo es la iglesia, y Pablo insta a que las personas estén unidas en la Iglesia y que se “esfuercen en mantener la unidad del Espíritu ….” Justo después enumera 7 elementos de la unidad que están totalmente centrados en la trinidad: Cuerpo, Espíritu, esperanza, Señor, fe, bautismo, Dios y Padre. (Dios y Padre es uno)

Aquí el cristianismo (como en muchos otros pasajes bíblicos) se divide en dos: Los que dicen que el bautismo se refiere al bautismo en el agua, es decir, a un símbolo externo de la realidad interna y los que dicen que se refiere a la identificación del creyente con Cristo y con su muerte.

Realmente la mayoría de los autores coinciden en que Pablo se está refiriendo en estos textos al símbolo externo de la realidad interna del creyente, es decir, al bautismo en el agua, su argumentación se basa en que, como en ese momento está hablando de la trilogía de elementos que se refieren a Cristo y el bautismo debe ser el acto sacramental. Además el contexto les sugiere que el acto sacramental del bautismo es el que demuestra la unidad espiritual de los creyentes.

En el lado opuesto, la argumentación parece igualmente válida: Expresan que se trata del bautismo que, por la fe, nos sumerge en Cristo y nos proporciona la bebida del Espíritu. Esta postura defiende que los 7 elementos nombrados son espirituales y que por tanto tendría poco sentido incluir un elemento que sea ritual/sacramental exterior. En segundo lugar, si fuese un ritual exterior ¿Por qué no está el sacramento de la Santa Cena, ya que esta simboliza aún más, la unidad de la Iglesia?

El mandato del bautismo a los apóstoles

Otro punto interesante en todo esto son las palabras de Pablo dirigiéndose a los Corintios en la cual dice: Pues no me envió Cristo a bautizar, sino a predicar el evangelio; no con sabiduría de palabras, para que no se haga vana la cruz de Cristo. (1 Cor 1.17) Este texto se ha utilizado bastante para argumentar en contra del bautismo post-apostólico. Muchos dicen que este versículo, unido a Juan 4.2 donde dice que Jesús no bautizaba, sino que lo hacían los apóstoles y la forma explícita en la que Jesús se dirige a los apóstoles para encomendarles la gran comisión en Mateo 18.19 son un claro ejemplo de que el bautismo solo lo debían realizar los apóstoles.

La iglesia, sin embargo ha aceptado justo lo contrario, y sólo tenemos que echar un vistazo a las principales confesiones de fe por las cuales se rigen la mayoría de las iglesias (por ejemplo la de Londres de 1689) para ver que el bautismo es parte fundamental, inherente y obligatoria en la vida espiritual y ritual de un cristiano.

Bautizarse en la nube y en el mar

Un texto distinto en cuanto al bautismo es el de 1 Corintios 10.2. También podríamos considerar el texto de 1 Pedro 3.21-22 como otro texto similar en cuanto a que hace un símil del bautismo con acontecimientos que han sucedido en el antiguo testamento. En esta ocasión Pablo dice que el pueblo de Israel fue bautizado en la nube y en el mar. Casi todos los que han estudiado acerca de esto aseguran que Pablo simplemente esta advirtiendo a los hermanos de la iglesia en Corinto que, dicho vulgarmente, no se crean muy especiales ya que lo que ellos tenían lo tuvieron también los Israelitas y aún así la mayoría de ellos no agradaron a Dios.

Pablo no está diciendo que los Israelitas se hayan bautizado como lo hacían en la época de los apóstoles, pero sí que las mismas repercusiones que tenía el bautismo de los Corintios lo tenía el bautismo de los Israelitas: La salvación.

En el caso de los Israelitas, la salvación era de su cuerpo físico, huían de los Egipcios y salvaron sus vidas. En el caso de los Corintios la salvación era de su alma. También se pueden hacer similitudes entre el bautismo de Moisés y el bautismo de Jesús: El pueblo fue bautizado para unirse a Moisés y nosotros somos bautizados para unirnos a Jesús.

También este texto suele utilizarse por las iglesias que apoyan el bautismo a los bebés, ya que, según ellos, en el bautismo  de los israelitas por el mar rojo habían seguramente bebés y que ellos entonces fueron bautizados. Esta interpretación del versículo básicamente hace lo que quiere y no está fundamentada en nada más. En mi opinión es inválida.

Por otro lado este texto aporta información importante en cuanto a la naturaleza del acto del bautismo y lo que representa. Al parecer, al igual que en el caso de Simón, el acto ritual  del bautismo no asegura absolutamente nada en cuanto a la relación de las personas con Dios e incluso, puede ser, en cuanto a la salvación. Puesto que muchos de los israelitas que fueron bautizados  igualmente no agradaron a Dios y sus cuerpos quedaron tendidos en el desierto: Siguiendo con el símil de la salvación de los Israelitas de la muerte terrenal, parece que ese paso del bautismo no evitó que murieran sin haber alcanzado la tierra prometida. Por lo tanto, bautizarse (en cuanto al ritual) no sirve para mucho si luego no agradamos a Dios.

Bautizarse por los muertos

(1 Corintios 15.29)

Si no hay resurrección, ¿qué sacan los que se bautizan por los muertos? Si en definitiva los muertos no resucitan, ¿por qué se bautizan por ellos?

Esta es una de las cosas más raras que he encontrado en la Biblia acerca del Bautismo (de hecho, dicen que hay más de 200 interpretaciones distintas acerca de este versículo). Resulta que en esa época había, cerca de Corinto, un pueblo llamado Eleusis el cual era reconocido como el principal promotor de una antigua religión de misterio (Alagada por Homero). En esta religión, uno de los principales ritos de iniciación era el lavamiento y purificación en el mar sin el cual nadie podría lograr la felicidad en la vida del más allá. Con la distorsión que sufrían los de la iglesia de Corinto de la fe llevada por Pablo, habían mezclado la práctica Cristiana con la de esta religión pagana llegando al punto de bautizar a personas que murieron que no habían podido bautizarse en vida. Evidentemente no iban a coger el cadáver y bautizarlo, así que la práctica consistía en bautizarse en nombre del muerto.

Hoy en día esta práctica es mantenida por los mormones. Ellos afirman literalmente: “Como Dios es misericordioso, ha preparado un medio para que todos reciban las bendiciones del bautismo. Al realizar bautismos vicarios por aquellos que han muerto, los miembros de la Iglesia ofrecen estas bendiciones a sus antepasados fallecidos. Las personas pueden escoger, después, si aceptarán o rechazarán lo que se ha hecho en su nombre.” (Enlace)

Evidentemente Pablo en su carta no está diciendo que este bien bautizarse por los muertos, pero sí, argumentando en contra de los que dicen que no existe la resurrección, alega que: ¿Para qué se bautizan por los muertos? Si están muertos y no hay resurrección ¿Qué sentido tiene bautizarse por ellos?