Prefacio

Este es uno de los temas más complejos de la Biblia. Y no creo que sea porque tenga demasiados textos que leer o demasiada teología que aplicar, sino que creo que el principal problema es que choca con uno de los conflictos con los que el ser humano se ha tenido que enfrentar desde que pecó. Y es que el hombre dominará a la mujer. Este problema, según la Biblia, no acabará nunca, igual que nunca el ser humano va a poder vivir sin trabajar (aunque algunos viven sin trabajar, no es eso a lo que se refiere la Biblia, sino a que debe haber un esfuerzo por conseguir el sustento diario).

Muchas cosas quedaron marcadas desde la entrada del pecado en la tierra y esta es una de ellas. Digo esto como preámbulo porque creo que tenemos que partir de esa base. Ojo no debemos conformarnos y permitir abusos de cualquier índole escudándonos en que estamos condenados a vivir así, pero también es verdad que vamos a tener que soportar esta vida con la realidad de que, como norma general, el hombre dominará a la mujer. Un ejemplo similar es que siempre va a haber pobres y hambrientos, pero conocer esa realidad no significa que no debamos, en la medida de nuestras posibilidades ayudar al necesitado. Una cosa no quita a la otra.

El problema al que nos enfrentamos divide la iglesia, y la divide en dos grupos (realmente son tres) totalmente opuestos, en los que cada uno tiene su opinión y su manera de rebatirlo. Hoy vamos a ver qué variedad de opinión tiene el mundo cristiano sobre el rol o el papel de la mujer en la iglesia. Vamos a buscar los textos que apoyan las diversas teorías y vamos a sacar los pros y los contras. El conocimiento es poder (dijo una vez Francis Bacon) y en nuestro caso puede que no sea poder, pero si nos ayudará a entender la opinión del resto, a quizás elegir una opinión al respecto, pero sobre todo, el propósito, es conocer a Dios; incluso en sus misterios más incognoscibles. 

Las tres (dos) posturas

Existen realmente dos postura acerca de este tema:
  1. Aquella postura que piensa que la mujer no puede ejercer ningún papel de liderazgo en la iglesia
  2. Aquella postura que piensa que la mujer sí que puede ejercer papeles o roles de liderazgo dentro de la iglesia.
La primera postura queremos descartarla desde el principio. No existe ninguna base bíblica que impida a la mujer ejercer un papel de liderazgo en la iglesia. De hecho, la Biblia narra historias de mujeres que tenían papeles de liderazgo muy fuertes que fueron fundamentales en la manera en la que Dios quería guiar no sólo a su pueblo, sino también a la iglesia (Ester, Rut, Ana, Ana (la profetisa del nuevo testamento), Lidia, etc). Y estos ejemplos no solo evidencian que Dios obra a través de las mujeres para el liderazgo sino que también muestran que su plan no contempla barreras de sexo. Si nos centramos en el sexo quizá podamos olvidar que es el Espíritu el que obra a través de las personas. Nuestras cualidades valen de bien poco.

Vale la pena recordar también que con Jesucristo, la mujer recibió un valor y una posición de la que carecía antes de su llegada. Jesús dignificó a la mujer, la puso en el lugar que le corresponde, igual que hizo con el hombre. Lo mismo hizo con los esclavos y con los libres, y con el griego y con el Judío. Jesús nunca hizo ninguna diferenciación entre una mujer y un hombre y cuando observó comentarios de los hombres maltratando a la mujer o a los niños, rápidamente los reprendió. Pues Jesús ya no colocaba a las personas según la medida de la ley y la tradición, sino a la medida de su gracia, y bajo la sombra de su gracia, todos somos iguales.

La segunda postura realmente son dos posturas, y aquí es cuando comienza el debate. Existe lo que se conoce como el egalitarianismo y el complementarianismo. Ambas posturas afirman que la mujer tiene un papel de liderazgo en la Iglesia de Cristo, pero cada una tiene unos matices que las hacen radicalmente distintas. Vamos a estudiar cada una de ellas y vamos a ver que puntos observan y en que se basan.

Egalitarianismo

El egalitarianismo es aquella postura que afirma que el hombre y la mujer son exactamente iguales en cuanto al papel que pueden desempeñar dentro de la Iglesia. Es importante matizar que el egalitarianismo no piensa que la mujer y el hombre sean iguales en todos los aspectos, sino concretamente en cuanto al rol que ejecutan en la Iglesia.

La principal baza de esta postura es Gálatas 3.28 “Ya no hay judío ni griego, esclavo ni libre, hombre ni mujer, sino que todos ustedes son uno solo en Cristo Jesús.

Pero a parte de esto vamos a ver los principales textos que defienden esta idea:

Génesis 1.27

27 Y Dios creó al ser humano a su imagen; lo creó a imagen de Dios. Hombre y mujer los creó,
ARGUMENTO: Dios creó a todas las personas, ya sean hombres y mujeres, a su imagen, por lo tanto, todas las personas so iguales ante Dios, no hay diferencia entre las personas en cuanto a su parecido con Dios, por lo tanto no hay diferencia entre las personas. Esto lleva a que si Dios no hizo diferencia a la hora de crearlos, tampoco hace diferenciación a la hora de administrar los roles que tienen en la iglesia. Y de la misma manera que hablamos en la iglesia, lo hacemos en la familia y en la sociedad.

CONTRA-ARGUMENTO: Es cierto que Dios creó a las personas iguales, en esencia, a su imagen y semejanza, pero si se quiere observar el versículo con cierta justicia hay que reconocer que el hombre y la mujer si son diferentes; desde el plano físico hasta el psicológico (no nos vamos a meter en lo espiritual) En efecto, la imagen de Dios está plasmada en el ser humano de manera intrínseca y es indiferente del sexo, pero el salto de antropología espiritual humana (llamémoslo así) a el rol o papel que jugará en la vida preparada por Dios me parece un tanto descabellado. Esta argumentación me parece bastante vaga. Muy cogida por los pelos. El hombre (masculino) es igual en cuanto a la imagen de Dios (absolutamente) pero eso no impide que en la misma iglesia Dios a unos les de el ministerio del Apostolado, a otros de Profetas y a otros de maestros. Dicho de otra manera, no hay una relación directa que se pueda ver en la Biblia entre la manera en que fuiste creado y la posición en que Dios ha decidido ponerte en la iglesia.

Otro versículo similar es Génesis 1.28, es decir, el siguiente al anterior. Pero no lo vamos a ver porque el tipo de argumentación es el mismo. Vamos a centrarnos en el importante:

Gálatas 3.28

Ya no hay judío ni griego, esclavo ni libre, hombre ni mujer, sino que todos ustedes son uno solo en Cristo Jesús.

ARGUMENTACIÓN: Con la llegada, muerte y resurrección de Jesús se acabaron todas las diferencias entre todas las clases sociales, todas las razas y los dos sexos. Este versículo evidencia que con Cristo Jesús no hay nada que los diferencie ante sus ojos, por lo tanto, el hombre y la mujer están de manera igualitaria en las facetas familiares sociales y espirituales.

CONTRA ARGUMENTACIÓN: Lo primero que hay que tener en cuenta es que este texto no está hablando en un contexto en el que Pablo quiera establecer las bases de la posición del Judío y el Griego, el esclavo y el libre o el hombre y la mujer en la iglesia. Tampoco está igualando cada una de las comparaciones. Pablo está hablando en este texto de la salvación. Está diciéndonos que la gracia no está limitada al sexo o a tu posición social o a la raza. Sino que gracias a Jesucristo, no importa lo que seas, eres uno con Cristo. Es importante darse cuenta que el versículo no dice: sino que todos ustedes son iguales en Cristo Jesús, ni dice: sino que todos ustedes harán los mismo en Cristo Jesús. El texto habla de la unidad que tenemos en Cristo como única diferenciación valida en cuanto a la salvación entre las personas. Dicho de otro modo, el versículo intenta transmitir: Antes podías ser Judío o Griego, antes te podían reconocer por si eras esclavo o si eras libre, antes podían discriminarte por ser mujer o aceptarte por ser hombre, ahora; el único grupo por el cual una persona debe identificarte es si eres o no eres de Cristo Jesús.

Complementarianismo

El complementarianismo es la idea de que el hombre y la mujer fueron creados a imagen y semejanza de Dios, pero que ambos tienen diseños y roles diferentes; estos diseños y roles distintos fueron puestos de tal modo que se complementaran y así cumplir el plan de Dios para la Iglesia, por lo tanto, para la humanidad.

Al igual que hicimos con el grupo anterior, ahora estudiaremos los principales versículos que apoyan esta idea:

Efesios 5.23

Porque el esposo es cabeza de su esposa, así como Cristo es cabeza y salvador de la iglesia, la cual es su cuerpo.
ARGUMENTACIÓN: En Efesios queda bien claro que el hombre es cabeza de la mujer, bueno, realmente que el esposo es cabeza de la esposa. Esto establece un orden dentro de la familia. No existe opresión, no existe sometimiento autoritario por parte del hombre. La base es el amor.

CONTRA-ARGUMENTACIÓN: Este texto, en efecto, habla de la familia, y del orden que Dios puso en la familia, pero no es el tema que estamos tratando, puesto que Dios pudo establecer un orden en la familia pero no necesariamente el mismo orden en la iglesia. De hecho, la comparación lo que hace es decir: De la misma manera que Cristo es cabeza de la iglesia, el hombre es cabeza de su esposa. La cabeza de la iglesia es Cristo, y siempre debe quedar muy claro que no es el hombre, por lo tanto, no es un versículo que aporte prácticamente nada a la argumentación complementarianista. En cualquier caso, apoya la idea de que hay una jerarquía clara en la Iglesia; Cristo y por debajo, el resto.

Hay más versículos que hablan del orden que Dios estableció en la familia, pero no vamos a tocarlos, porque queremos centrarnos en los versículos que hablan esencialmente de el papel de las personas en la iglesia.

1 Timoteo 2.12

No permito que la mujer enseñe al hombre y ejerza autoridad sobre él; debe mantenerse ecuánime (guardar silencio)
ARGUMENTACIÓN: Este versículo es claro en cuanto al papel que la mujer debe tener dentro e incluso fuera de la iglesia. La mujer debe aprender en silencio (versículo anterior) y no puede enseñar al hombre. Y tampoco ejercer autoridad sobre el hombre.

CONTRA-ARGUMENTACIÓN: Los pasajes de 1 Timoteo están dirigidos principalmente a Timoteo durante su estancia en la iglesia de Éfeso. Los versículos 1.3-4 1.6-7 enfatizan la idea de que Pablo está tratando de resolver ciertos problemas con los que Timoteo se estaba encontrando de manera particular en su iglesia. Además, la Biblia, con la llegada de Jesús y el fin de la ley, no pretende, en el nuevo testamento comenzar de otra vez a exponer una serie de normas y leyes que las personas debían de seguir, sin duda, tal como comienza el capítulo 2, se trata de una recomendación de Pablo, y una recomendación para un consiervo suyo en una situación determinada. Por otro lado, si tomamos tan fielmente y a raja tabla las normas que Pablo parece decir aquí, deberíamos entonces aplicar las cartas de Pablo, o sin ir más lejos, en la misma carta a Timoteo 1.8 donde dice: “Quiero, pues, que en todas partes los hombres oren, levantando las manos al cielo con pureza de corazón, sin enojos ni contiendas.” Si es una norma que la mujer no enseñe, ¿Por qué no es una norma que el hombre, cuando ore, levante las manos al cielo?

1 Timoteo 3.2, 12

2. Así que el obispo debe ser intachable, esposo de una sola mujer, moderado, sensato, respetable, hospitalario, capaz de enseñar; 12. El diácono debe ser esposo de una sola mujer y gobernar bien a sus hijos y su propia casa.
ARGUMENTACIÓN: Estos dos versículos, los cuales hablan de las dos principales posiciones de autoridad y liderazgo en la iglesia (el diaconado y el obispado [ancianos]) dejan bastante claro que el obispo y el diácono deben ser hombres. Principalmente por dos razones (1) porque todo el texto subyace bajo el predominio del género masculino y (2) porque claramente en los versículos 2 y 12 se establece que deben ser MARIDOS de una sola mujer. No se hace referencia a mujeres con un sólo marido ni una situación complementaria a la mujer. Sino que se establece una exclusividad del hombre.

CONTRA-ARGUMENTACIÓN: Realmente unir estos versículos es la trampa en la cual se cae por parte de aquellos que dicen que no pueden haber mujeres ancianas u obispas. Veamos, si decimos que la razón por la que una mujer no puede ser anciana es que durante todo el texto se usa predominantemente palabras del género masculino y que dice que explícitamente son maridos de una sola mujer. ¿Qué sucede con los diáconos? Justo después de la descripción de los ancianos viene la descripción de los diáconos, y es la que sigue: “Los diáconos, igualmente, deben ser honorables, sinceros, no amigos del mucho vino ni codiciosos de las ganancias mal habidas. Deben guardar, con una conciencia limpia, las grandes verdades de la fe. 10 Que primero sean puestos a prueba, y después, si no hay nada que reprocharles, que sirvan como diáconos11 Así mismo, las esposas de los diáconos deben ser honorables, no calumniadoras sino moderadas y dignas de toda confianza. 12 El diácono debe ser esposo de una sola mujer y gobernar bien a sus hijos y su propia casa. 13 Los que ejercen bien el diaconado se ganan un lugar de honor y adquieren mayor confianza para hablar de su fe en Cristo Jesús.” Podemos ver que todas las directrices para el diaconado, al igual que para el obispado son exclusivamente masculinas. De acuerdo, entonces, ¿qué hacemos con esto? “Les recomiendo a nuestra hermana Febe, diaconisa de la iglesia de Cencreas.” Romanos 16.1. Si Pablo recomendaba a una diaconisa ¿cómo puede ser que a Timoteo le dijera que sólo pueden haber diáconos o obispos varones?

También podemos aplicar esto a Tito 1.6 Versículo usado por los complementarianistas para apoyar nuevamente que los ancianos deben ser hombres. Pero igualmente podemos argumentar que se trata de un caso concreto apoyándonos en el versículo 5 ya que Pablo le está dando instrucciones concretas sobre algunas tareas que le había encargado a Tito. Y también que el hecho de que ahí diga como deben ser los ancianos varones no implica que no puedan ser mujeres.

1 Corintios 14.34

guarden las mujeres silencio en la iglesia, pues no les está permitido hablar. Que estén sumisas, como lo establece la ley
ARGUMENTACIÓN: Otro versículo claro acerca del comportamiento y de las restricción más que evidente que la mujer tiene en la iglesia. Pablo declara expresamente que la mujer no puede hablar en la iglesia, que debe permanecer sumisa. Esta declaración no es eventual ni concreta a una situación determinada, Pablo la establece conforme a la ley, es decir conforme a la dominación establecida en Génesis.

CONTRA-ARGUMENTACIÓN: Para empezar, relacionar la ley con la maldición que Dios dio a la mujer en Génesis es bastante arriesgado. La misma palabra (nomos) es utilizada igualmente aquí que en el resto de versículos bíblicos del nuevo testamento en los que se refiere a la ley como la ley mosaica (más de 100 versículos). Por otro lado, volvemos al punto de que la carta a los corintios está establecida dentro de un marco contextual que engloba lo que estaba sucediendo en la iglesia de Corinto: Si se aplica que la mujer no puede hablar en la iglesia ¿Por qué no se aplica que la mujer debe tener el pelo largo para orar o profetizar? (1 Cor. 11.4) o ¿Por qué no se aplica que el hombre no debe tener el pelo largo para orar y profetizar? (1 Cor. 11.5). Misma carta, misma iglesia, mismo contexto. Además, también volvemos a recalcar que Pablo no está dando normas estrictas que deban cumplirse rigurosamente en todos los casos, sino que da una serie de instrucciones para que los hermanos de la iglesia de Corinto, y nosotros ahora en nuestro tiempo, tengamos un ejemplo de funcionamiento correcto en la iglesia.

Conclusiones previas

Una vez analizado los versículos que cada postura reclama para defender su opinión podemos ver varias cosas:
  • Casi siempre hay más argumentación para contradecir la postura contraria que para favorecer la propia.
  • Aunque realmente siempre hay un contra-argumento incluso para los contra-argumentos de los argumentos. (Jeje)
  • En mi opinión, ningún punto de vista me llega a satisfacer del todo. Ninguna postura me parece un fiel reflejo, o al menos un reflejo parecido, de lo que vendría a ser la realidad.
  • Ambas posturas plantean peligros evidentes:

    • El complementarianismo:

      • Se puede caer en los estereotipos, llegando a poner a las personas estereotipos espirituales.
      • Se puede llegar a jerarquizar la iglesia, haciéndola piramidal y no como un cuerpo, cuya cabeza es Jesús.
      • Es posible llegar a anular a la mujer completamente si se interpreta de manera incorrecta o se lleva al extremo.
    • El Egalitarialismo:

      • La iglesia puede convertirse en una anarquía si se lleva al extremo donde cada persona puede defender su igualdad en cualquier ámbito.
      • Al estar fundamentado en la corriente feminista, no está carente, en su esencia, del trasfondo de la meritocracia, en la cual se realiza una discriminación positiva por méritos. Es decir, tus privilegios y responsabilidades no vienen dados por quién eres, sino por los méritos que has realizado.
En resumen, no encuentro una respuesta satisfactoria, pero creo, humildemente; y con toda la sinceridad de la que dispongo, que Dios emplea grandes verdades en la totalidad de su palabra que son la esencia de la vida que debemos llevar. Creo que la Biblia es un cuadro, y que cada trazo dibuja verdades sobre temas concretos, pero el cuadro completo, quizá podría ayudarnos entender el tema principal. Bajo esa idea y con el único propósito de darle la gloria a Dios. Me gustaría exponer brevemente como considero yo esta idea. La verdad es que me cuesta ponerle un título, pero para que quede en mi cabeza de manera que no se me olvide, la llamaré: La dualidad-trinitaria.

[ALERTA: LO QUE SIGUE A CONTINUACIÓN ES MI OPINIÓN, SEGURAMENTE NO ESTÁ RESPALDADA POR NADIE Y LA CONSIDERO EXTRA BÍBLICA, Y EVIDENTEMENTE, PUEDE CAMBIAR CON EL TIEMPO. QUE DIOS ME GUÍE A NUNCA DECIR Y HACER NADA QUE DISTORSIONE SU PALABRA]

La dualidad-trinitaria

Un vínculo entre lo espiritual y lo terrenal

Si observamos la Biblia de manera general podemos darnos cuenta de que toda ella esta llena de representaciones de lo espiritual en lo físico. Cosas que suceden en el mundo espiritual se representan mediante cosas que Dios hace a través de todo lo creado en el mundo físico. Por ejemplo: la relación del Dios con su pueblo/iglesia se representa mediante un Padre y un hijo, o un Rey y su pueblo o un Marido y su esposa. También podemos ver como Jesús decía de si mismo que él era el camino, el pan, la puerta. Otros ejemplos lo podemos ver en apocalipsis; hay muchos ejemplos del simbolismo y de esas representaciones que se dan en el mundo físico hablando del espiritual. Más tácito aún; La misma liturgia del Antiguo testamento estaba llena de esas representaciones en las que los sacrificios de animales representaban el perdón de los pecados, unas tablas talladas en piedra representaban el pacto de Dios con su pueblo y la construcción del templo no era sino una representación del actual templo del Espíritu. Incluso podemos ver ese tipo de vínculos en el nuevo pacto, donde el bautismo representa esa vida nueva del cristiano y donde con la Santa Cena se representa y recuerda el sacrificio perfecto de Jesucristo en la cruz.

En definitiva, la Biblia esta llena de esto y creo que a Dios le gusta que nuestra vida sea un reflejo de las bondades del mundo espiritual. De hecho, la manera prominente que tiene de utilizar a su iglesia es mediante los dones espirituales, y se nos anima a reflejar los frutos del Espíritu al igual que mirar las cosas de arriba y no fijarnos en la carne. El matrimonio, por su puesto es un reflejo claro de la manera en la que Dios hizo a las personas. Hay que tener en cuenta que la primera relación interpersonal que crea Dios es el matrimonio. No creó Dios a dos amigos, ni a dos hermanos. Creó a un hombre y a una mujer e instituyó el matrimonio. Y podemos decir, casi con total firmeza (dentro de mi ignorancia) que el matrimonio es la analogía más recurrente de la Biblia: No hay analogía más usada por Dios que el matrimonio para referirse a Él y nosotros, no hay una representación más grande de traición a Dios en la Biblia que el adulterio y no hay una idea más clara para resaltar la intimidad entre Dios y el hombre que la sexualidad. Tres conceptos que los podemos ver durante toda la Biblia y que hablan de algo muy concreto: Una relación. ¿Qué relación? En mi humilde opinión, la relación trinitaria. El matrimonio es un reflejo, una representación, una analogía de la trinidad, concretamente de la relación que existe entre los miembros de la trinidad.

Una relación perfecta

No vamos a estudiar ahora las características de la trinidad, o los puntos que la apoyan. Esto, a estas alturas, ya no es ni discutible. Vamos a centrarnos en el tema que estamos tratando: Esta relación trinitaria, en mi opinión, se caracteriza por tres puntos: Amor, Comunidad e Intimidad. La Trinidad lleva estos 3 conceptos claves en cualquier relación a la excelencia más perfecta y pura. (Si quieres leer más acerca de toda esta idea de la trinidad, te animo a que leas este documento que hace un tiempo escribí, casi al final se puede leer una explicación más clara de cada uno de estos puntos).

El matrimonio, como símbolo de esa relación trinitaria, está diseñado para que el ser humano pueda experimentar, con gozo y para la gloria de Dios, la máxima expresión de la relación humana.

Pero bueno, ¿qué tiene que ver esto con el papel de la mujer en la iglesia? Ahí va.

El papel de la mujer en la iglesia. El papel del ser humano en la Iglesia.

Teniendo claro lo anterior, les propongo lo siguiente: ¿Por qué no dejamos de analizar el papel de la mujer en la iglesia y lo separamos con el papel del hombre y en vez de eso, comenzamos a analizar el papel del ser humano, no como individuo, sino como una relación? Veamoslo directamente. Vamos a ver como funciona la trinidad y a compararla con la iglesia/matrimonio.
  1. La relación trinitaria mantiene a los tres miembros de la trinidad al mismo nivel, cada uno de ellos es Dios en si mismo, pero cada uno de ellos tiene diferentes funciones complementarias. De igual manera el hombre y la mujer siguen al mismo nivel, pero ellos mismos desempeñan diferentes funciones. Funciones evidentemente complementarias y que ninguna de esas funciones podría desempeñarse sin las demás.

    • APLICACIÓN: El hombre puede tener una función en la iglesia distinta a la de la mujer. Esto no lo hace superior, ni al hombre ni a la mujer. Ambas funciones son complementarias y absolutamente necesarias para que el matrimonio y la iglesia funcione. INTERESANTE: observa en Hebreos 9.14 cómo la trinidad al completo se pone a funcionar en la obra de la salvación. ¿Podrías decir que algún papel fue más importante que otro? ¿Podrías decir que sobraba alguno? El papel de la mujer no sobra ni es más o menos importante que el del hombre. Más aún, es totalmente indispensable para que la obra de la Iglesia, la obra de Dios, se realice con efectividad en la tierra.
  2. El Padre glorifica al hijo, el hijo glorifica al Padre y el Espíritu Santo glorifica al Padre y al Hijo. Es por puntos como esto por lo que he llamado a esta idea la Dualidad trinitaria y es que no vemos en la escritura ningún lugar donde se glorifique al Espíritu Santo. Y tampoco vemos ningún texto que anime al ser humano a alabar o adorar al Espíritu Santo. ¿Es el Espíritu Santo menos porque parezca que no hay un reconocimiento a su divinidad o por lo que hace? En absoluto. De hecho el Espíritu Santo se complace en el Padre y en el Hijo porque su función es ¡llevarnos a nosotros a sus pies! ¡Su gloria es su obra! y su máxima satisfacción es que podamos llevar una adoración digna al Padre y al Hijo. De la misma manera, la iglesia, el ser humano y el matrimonio (hombre y mujer) damos gloria a Dios y no queremos nuestra gloria. Nuestra gloria es ¡Glorificarle! El Espíritu Santo ¡No reclama Nada! ¡Es Dios! y su función es ¡Glorificar a los otros miembros de la trinidad! Cuanto más nosotros debemos centrarnos, como matrimonio y como iglesia en glorificar a Dios y no menospreciar al Espíritu Santo reclamando gloria. Porque Dios, el Espíritu Santo, si la merece, pero ¿nosotros?

    • APLICACIÓN: La mujer, en el ejercicio de la actividad eclesial y familiar, recibe, a los ojos de los seres humanos, menos gloria que el hombre. Esta  consideración, desvirtuada por el machismo, no hace a la mujer inferior al hombre, pues no se trata de que la mujer busca la gloria dada por los hombres, sino que su gloria es Dios. INTERESANTE: Piensa en todos los textos de la Biblia en los que Dios dice que al que más se humilla más exaltará, al último lo pondrá el primero. Piensa ya no como mujer o como hombre, si lo que más buscas es el reconocimiento en esta tierra o en el cielo.
  3. El Hijo se somete al Padre. De igual manera el ser humano se somete al Hijo. Se somete a Dios. Pero hay un punto en el sometimiento que la Biblia refleja; y es que el Padre no se somete al hijo. No porque el Padre sea superior al hijo. Ambos son Dios. Sino porque el Hijo decidió someterse al Padre. El sometimiento parece algo que te degrada, algo que te humilla y te hace estar por debajo que la persona a la que te sometes y ¡Sí! realmente lo hace, pero que quede claro, ¿Cuál es la pasión del Padre? Ama al Hijo, le muestra todas las cosas, tiene complacencia en Él, le da todo lo que quiere, le da gloria al Hijo, le honra, le da  autoridad, le da el nombre más alto, lo sienta en el lugar más sublime, lleva a todas las criaturas a darle homenaje. Pone todas las cosas a los pies del Hijo. La recompensa, en la trinidad, por la sumisión del Hijo es ¡Glorificarle! Se demuestra por lo tanto que el sometimiento no refleja debilidad, no refleja falta de capacidad o negación de la voluntad. Más bien refleja el más puro afecto, el amor más maravilloso y la humildad más grande jamás demostrada.

    • APLICACIÓN: El sometimiento de la mujer hacia su marido, el callar en la iglesia, el no enseñar en la congregación, no es un reflejo de debilidad o de autoritarismo machista, sino que es un reflejo del amor maravilloso de Jesús al someterse al Padre y del afecto más puro.
  4. No hay absolutamente nada que el Padre pueda hacer y que el Hijo no pueda hacerlo, no hay nada que el Hijo pueda hacer que el Espíritu Santo no pueda hacerlo y no hay nada que el Espíritu Santo pueda hacer que el Padre no pueda hacer. Sin embargo ninguno hace nada que no tenga que hacer. Y esto es clave para entender la trinidad, los tres son Dios. Y son Dios en toda su capacidad, en todo su poder, en toda su voluntad, en toda su omnipotencia, omnisciencia, justicia, misericordia y amor. Y cada uno de ellos podría haber venido a la tierra y vivir entre nosotros o habitar en nuestros corazones o crear el universo. Pero cada uno hacía lo que tenía que hacer. Dios Padre creó el universo, pero puede que la trinidad al completo participara en la creación del ser humano. Dios Padre guiaba a su pueblo por el desierto, pero el espíritu se movía entre ellos y el Ángel de Jehová también los acompañó en diversas ocasiones. Jesús murió por nosotros en la cruz pero el Padre el Hijo y el Espíritu participaron del proceso de redención. El Espíritu mora en nuestros corazones pero Jesús nos prometió estar con nosotros todos los días hasta el fin del mundo. Dios Padre habló a su pueblo, luego lo hizo Jesús y ahora el Espíritu Santo. Cada uno tiene su función establecida, pero Dios no ha convertido en norma la manera en la que actúa. Y aunque le ha placido establecer un orden, Él mismo se mueve de diversas formas en el ejercicio de su voluntad. Es dinámico.

    • APLICACIÓN: Sinceramente creo que Dios no puso una norma de que la mujer no pudiera hablar en la iglesia o que tenía que llevar el pelo largo o que sólo puede preguntar cosas en su casa a su marido. Creo que Dios aplicó roles a la mujer que implican más sometimiento y que parecen estar en un plano no tan visible. Pero no ha puesto una norma. No ha decretado una nueva ley.

La clave

Quiero acabar este (ya demasiado largo) artículo con una reflexión: Creo que Dios se mueve entre nosotros por medio del Espíritu Santo y se manifiesta a través de una diversidad de dones y funciones (tal como podemos ver en las cartas de Pablo) esa diversidad de dones y funciones son del Espíritu Santo. Las da para el bien de los demás (como con la trinidad) y las da como un regalo según su voluntad, según le agrada a Él. Él mueve la iglesia, y Él nos mueve a nosotros y nosotros nos movemos en Él. La clave es descansar en la idea de que es Dios quien usa a su Iglesia y no que nosotros nos auto-usamos.

Por tanto a los hombres les pregunto ¿Vas a anteponer una norma al movimiento del Espíritu Santo en la Iglesia? ¿Vas a sacrificar su obra en su Iglesia por imponer el legalismo? ¿Has probado a no convertirlo en una norma? ¿Realmente necesita este tema una prohibición? ¿Qué estas dispuesto a sacrificar para conseguir lo que quieres en esta postura?

A las mujeres les pregunto ¿Qué te mueve a necesitar una posición visible o de autoridad? ¿Qué es lo que te llama a ocupar ese puesto? ¿Es un sentimiento para destacar o para reclamar el mérito de la igualdad?  ¿Realmente necesitas estar ahí? ¿Crees que si no estas ahí Dios no te va a usar? ¿Qué estas dispuesta a sacrificar para conseguir lo que quieres en esta postura?

Finalmente, como resumen; creo que Dios puso una guía de como Él va a usar preferentemente a su Iglesia y al matrimonio y esa guía es la misma relación trinitaria. Pero no puso normas que hay que cumplir estrictamente. Creo que Dios quiere fluir con libertad a través de su Iglesia. Cuanto más estemos en sintonía con Dios, menos vamos a buscar nuestras necesidades y más su gloria.