Mi propósito es que sean animados en el corazón y unidos en el amor, para que tengan todas las riquezas de la comprensión completa, para que conozcan el misterio de Dios, Cristo. Colosenses 2:2

Hemos sido testigos de la dolorosa confusión de algunos individuos que tratan de determinar la voluntad de Dios y cometen terribles errores. Obligan a que un capricho desesperado o a un acontecimiento forzado se convierta en una señal de Dios. Cuando no lo es, se hunden en la desesperación. Pero Dios no nos hizo ser títeres en su cuerda. Como E. Stanley Jones observó en “Victorious Living”,

El desarrollo del carácter debe ser el propósito primordial del Padre. Él nos guiará, pero no nos anulará. Este hecho debe hacernos usar con precaución el método de sentarnos con un lápiz y una hoja de papel en blanco para escribir las instrucciones dictadas por Dios. Suponga que un padre le dictara a su hijo todo lo que debe hacer durante el día. El niño estaría atrofiado. El padre debe guiar de tal manera que se produzca un carácter capaz de tomar decisiones correctas por sí mismo. Dios hace lo mismo.

Reflexione: Considera una decisión que tomaste y que ahora crees que estaba equivocada. ¿Producía en ti un carácter de integridad, simplicidad, preocupación por los demás? Si no, ¿Cómo puedes dejar que esa decisión te recompense?

Dallas Willard