Este artículo es un poco distinto a los anteriores. Se trata de una recopilación de anotaciones y pensamientos recogidos (quizá bastante desordenadamente) para la preparación de unas clases enfocadas en La Misión del cristiano en cuanto a comunicar el evangelio.

En total fueron 4 clases y no trataré de unir el contenido de la manera más natural y comprensible posible, sino que pondré los puntos de reflexión que me parecieron más interesantes, y no necesariamente de todas las clases.

Preguntas acerca de la misión y nosotros

El primer punto engloba algunas preguntas que podríamos hacernos a nosotros mismos para entender de qué manera vivimos la misión diariamente en nuestras vidas.
  • ¿Cuál es el objetivo de nuestras conversaciones? El objetivo de una persona llena del Espíritu Santo debe ser el mismo objetivo del Espíritu Santo. La misión no es nuestra, es de Dios, si estamos llenos de Dios, su misión es nuestra misión. Dallas Willard escribió en su libro Escuchar a Dios: ”su propósito para nosotros es que crezcamos hasta el punto de que hacemos lo que queremos porque lo que queremos es parte de aquel entendimiento compartido con Dios, nuestro amigo” esto es alinearse con Dios, esto es que nuestro objetivo sea el suyo ¡Completamente!
  • ¿Nos estamos ofreciendo al ES? En cualquier relación, el ofrecimiento sincero de ayuda desemboca en una reacción generosa. Dar el primer paso para iniciar una conversación cuyo objetivo sea dar a conocer el Evangelio significa ofrecernos amorosamente al Espíritu Santo en “ayuda” a la expansión del Reino. EJEMPLO: una persona tiene una idea; Ir a limpiar una playa, es una tarea titánica. ¿Cómo te sentirías si alguien dijese ahora: yo puedo llevar mi coche, a qué hora quedamos? Dirías: qué bien, venga yo llevo la comida para todos y así comemos algo. Dar los primeros pasos sinceramente “anima” al ES.   (Contrastar con Efesios 4:30)
  • ¿El evangelio trasciende cualquier ámbito importante de nuestra vida? Si para nosotros es más importante la política, el trabajo o las relaciones sociales o incluso la religión que Jesús mismo no podemos mostrar el evangelio a los demás. Para un martillo todo son clavos, para un cristiano todo es Cristo. Es como hablar de temas de conversación que nos gustan; cuando nos hablan de algún tema en concreto que nos apasiona, inevitablemente se apodera de nosotros una pasión al hablar de ese tema, e incluso si estamos continuamente pensando en ese tema, haremos lo posible para redirigir la conversación hacia ese tema.
  • ¿Qué esperas conseguir con la misión? ¿Por qué evangelizar? Hay muchas respuestas para responder a la pregunta de qué esperamos conseguir con la misión o de cuál es la razón por la que evangelizamos. Tres de ellas son las básicas: (1) por obediencia, (2) por amor a Dios y (3) por amor al prójimo. Si pensamos un momento, la primera razón (1) se produce por la segunda (2), puesto que la obediencia sincera a Dios sólo se produce cuando lo amamos a Él y la tercera opción (3) también deriva del amor a Dios (2) pues sólo podemos amar al prójimo (realmente) cuando amamos a Dios. Así que la obediencia a Dios y el amor al prójimo provienen del amor a Dios. Y ¿por qué amamos a Dios? porque Él nos amó primero. Así que, si la razón primigenia de la evangelización es que amamos a Dios y amamos a Dios porque Él nos amó primero, entonces evangelizar es, ni más ni menos, la respuesta natural a su amor, (una de ellas) así que, ¿Qué espero conseguir con la misión? ALGO QUE YA TENGO: El amor inagotable e inexplicable de el único Dios infinito, creador del cielo y de la tierra que se humilló a sí mismo para salvar mi alma condenada a una eternidad en el infierno. Así que ya tenemos la premisa y la recompensa de cada situación en la que podamos comunicar el evangelio. Así que: ¿qué estabas esperando? ¿Acaso hay mayor razón o recompensa que esta? No y sin embargo ¡Dios nos da más! Porque la misión es como la respiración para el creyente, es vaciarse para poder ser llenado, implica movimiento espiritual, implica transformación y restauración, implica ver su Reino moverse, implica la implicación (valga la redundancia) de trabajar con Dios. Es el amor en movimiento, es la palabra en acción, es lo que hizo el Verbo en el mundo, es honrar a Cristo. A parte de eso, como ejemplo, podemos seguir esta línea de pensamiento buscando “recompensas de trabajar en la misión”:
    • El Apocalipsis narra, en esencia, el momento en el Dios culmina su obra redentora: Se satisface la ira de Dios, se satisface su justicia y su misericordia y en ese momento sucederá el evento más liberador de la historia de todo lo creado: El mal será destruido. Aquello que ha estado atormentando y asfixiando a la humanidad desde que la serpiente tentó a la mujer será destruido. Será quitado el mayor peso de encima. Quizá no somos conscientes de lo que esto significa pero lo cierto es que no existe ningún problema que no provenga del pecado. ¿Te imaginas un mundo sin mal? ¿sin dolor? suena a cliché. Con la primera venida de Jesús se estableció la solución permanente al pecado, pero es que con su segunda venida ¡el mal se destruirá! Es la culminación de la victoria más grande. Nunca podrá existir un momento más satisfactorio. Este momento Dios lo quiere compartir con toda la humanidad, no sólo quiere que todas las personas disfruten de los beneficios de una realidad sin pecado, sino que quiere hacer partícipes a las personas de La Victoria. Esta es su misión: Liberar a la humanidad del pecado. Y su misión es la nuestra, y participar de su misión glorifica al Padre. (Juan15.8) ”En esto es glorificado mi Padre, en que deis mucho fruto, y así probéis que sois mis discípulos.

El diseño original


Durante las clases vimos que la misión, en parte, consiste en llevar a las personas al estado del diseño original, conforme se profundiza en esta idea puede salir a la luz una pregunta interesante: ¿Crees que el estado en el que se encontraban Adán y Eva en el Edén era el estado que Dios quería para el ser humano? o por el contrario ¿Piensas que el estado que Dios quería para el ser humano es el que existe tras la restauración? Mejor dicho, ¿Es mejor el estado antes de la caída que el estado tras la restauración o es peor o es igual?

Ante tal pregunta, gracias a la guía de alguna persona mucho más sabia que yo, pude encaminar la pregunta y resolver con cierta pregunta más interesante: ¿Qué significa que la situación será mejor?
Y es una pregunta interesante porque esta situación mejor se puede manifestar de varias maneras distintas.

En cuanto a la posición del ser humano

En primer lugar tenemos que la posición de hijos de Dios la tenemos por la redención a causa del pecado. Por explicarlo un poco mejor, podemos ver matices de esta idea en textos como el de Oseas 2
14»Por eso, ahora voy a seducirla:
    me la llevaré al desierto
    y le hablaré con ternura.
15 Allí le devolveré sus viñedos,
    y convertiré el valle de la Desgracia[d
    en el paso de la Esperanza.
Allí me corresponderá, como en los días de su juventud,
    como en el día en que salió de Egipto.
16 »En aquel día —afirma el Señor—,
    ya no me llamarás: “mi señor”,
    sino que me dirás: “esposo mío”.
17 Te quitaré de los labios el nombre de tus falsos dioses,
    y nunca más volverás a invocarlos.
18 Aquel día haré en tu favor un pacto
    con los animales del campo,
con las aves de los cielos
    y con los reptiles de la tierra.
Eliminaré del país arcos, espadas y guerra,
    para que todos duerman seguros.
19 Yo te haré mi esposa para siempre,
    y te daré como dote el derecho y la justicia,
    el amor y la compasión.
20 Te daré como dote mi fidelidad,
    y entonces conocerás al Señor.
21 »En aquel día yo responderé
    —afirma el Señor—;
yo le responderé al cielo,
    y el cielo le responderá a la tierra;
22 la tierra les responderá al cereal,
    al vino nuevo y al aceite,
    y estos le responderán a Jezrel.
23 Yo la sembraré para mí en la tierra;
    me compadeceré de la “Indigna de compasión”,
a “Pueblo ajeno” lo llamaré: “Pueblo mío”;
    y él me dirá: “Mi Dios”».
Oseas 2.14-23
El texto habla de la manera en la que va a cambiar el estado de las personas tras la redención de Dios a su pueblo. Ese cambio de “mi Señor” a “mi esposo” y de “Pueblo ajeno” a “Pueblo mio” muestra estos matices que reflejan el “potencial” del hijo de Dios tras la redención. Esto se refleja en muchos otros textos del antiguo y nuevo testamento. La condición del ser humano pasa por un proceso de: Establecimiento -> Caída -> Redención -> Glorificación. La redención sólo es posible con una caída.
La Biblia nos muestra que el estado de redimido es el mejor estado del ser humano.

En cuanto a la posición como seres humanos en relación a Dios

La segunda idea es que el ser humano redimido tiene más valor y más gloria (recibida por gracia mediante Jesucristo) que el ser humano creado. Esto se debe a la redención también.
La idea es que el ser humano tendrá un cuerpo glorificado (Mat. 13.43, Rom. 8.17, Fil. 3.21, Col. 3.4, Apo. 7.9, 2.17) y una vida en esencia glorificada a la imagen de Jesús, un Jesús que no sólo es creador (Juan 1.3, Col. 1.16, 1 Cor. 8.6, Juan 1.10) tal y como sólo lo era en el Edén, sino un Jesús redentor.
Resucitamos porque Él resucitó y resucitaremos con la gloria que Él resucitó sólo por su gracia.
Esta posición, alcanzada sólo por la gracia de Jesús es mayor que la que tenía el ser humano antes de la caída.
Nuestra más privilegiada posición nos lleva a una mayor glorificación de Dios.

En cuanto a nuestra relación con el pecado.

Otro punto a tener en cuenta es que, en un futuro, Dios ha prometido la total desaparición del mal, sin embargo, en el Edén, el mal existía y, por tanto, la tentación.
El ser humano, por ende, era un ser potencialmente pecador. Pero la Biblia refleja que tras la restauración Satanás será vencido, y destruido (Apo 20.10) y el estado del ser humano pasará a ser un estado donde Dios promete que “Ya no habrá muerte, ni llanto, ni lamento ni dolor, porque las primeras cosas han dejado de existir” Apo. 21.4.
Se trata de que el ser humano ahora se encuentra en el estado ideal para el que fue creado, un estado que ha pasado por la libertad de escoger el amor de Dios y ahora es enteramente libre.

Conclusión y reto final

Comunicar el evangelio nos enfrenta a una realidad con la que el cristiano tiene que verse continuamente, y el problema es que al cristiano le cuesta muchísimo practicar la palabra. Vemos pistas a lo largo de toda la biblia de que la práctica, la acción, es lo que busca Dios en las personas.
  • Desde Noé hasta los reyes, pasando por Abraham, Moisés, Josué, todos los jueces y profetas, todos, fueron llamados, fueron movidos y actuaron.
  • La parábola de los dos hermanos nos muestra lo que realmente aprecia Jesús; el hermano que cumplió fue el que fue a trabajar a la viña.
  • Jesús mismo, es descrito por Juan como El Verbo. Esta palabra en griego significa palabra como la expresión de un pensamiento. Jesús es la expresión dinámica de Dios mismo.
Por otro lado, los seres humanos hemos perdido de vista el privilegio y lo satisfactorio y bueno de,simplemente, HACER LO QUE DECIMOS. Poder hacer lo que decimos o creemos nos asemeja a Dios, porque lo que Dios dice, se hace, (como en génesis 1.3) todo lo que él ha dicho que se haga se ha hecho y así seguirá siendo. En nuestro pequeño reino, dentro del Reino de Dios, hacer lo que creemos, o practicar nuestras creencias es el mayor privilegio del cristiano. En eso consiste la libertad del cristiano, una libertad que nos libera de no tener que actuar conforme a nuestra vieja naturaleza, nos libera de actuar como NO somos, una vez hemos sido restaurados por Dios. En definitiva, yo como cristiano quiero comunicar a Jesús, quiero amar a mi hermano y al que no lo es, quiero servir y quiero decirle a todos las bondades del evangelio, quiero crecer como hijo de Dios y quiero honrar a mis padres, amar a mi mujer, jugar con mis hijos, estar siempre gozoso, respetar a mis jefes, ir al culto de oración y evangelizar con la iglesia, todo eso quiero hacerlo, no es mi obligación hacerlo porque soy cristiano, sino que como soy cristiano, ES MI PRIVILEGIO. HACER LO QUE DIGO QUE QUIERO HACER ES LA BENDICIÓN DE LA LIBERTAD EN CRISTO. El mundo vive encarcelado en la idea de que debe practicar el mal, en la idea del que debe mentir para conseguir lo que quiere, la idea de que tienes que pisotear al prójimo para tener éxito, que tiene que vengarse cuando le hacen algo malo, que tiene que recurrir a los excesos para divertirse, que el poder o el dinero, le va a dar la felicidad, que los compromisos solo traen problemas, que será más feliz cuantos más likes tenga en Instagram.
El seguidor de Jesús vive en la libertad de hacer lo que quiere, porque lo que quiere es lo que quiere Dios.

Enlaces a anotaciones

NOTA: Las anotaciones son anotaciones de pensamientos e ideas, resultarán desordenadas y a veces, caóticas con indicaciones que puede que no tengan sentido en tú contexto.